Lectura de libro peligroso
Proyecto Bimbo 2
Los días se hacen largos cuando es invierno y se está solo en la casa.
Cada día, esperando la hora del te con leche.
Y cada noche, el miedo a la oscuridad y la esperanza de que el día siguiente sería más entretenido. Pero una noche que parecía igual a cualquier otra... una puerta se abrió.
Al salir, me vi avanzando por las calles de aquel antiguo lugar. Me era conocido,
pero no recordaba haber estado antes aquí.
El silencio sería total, de no ser por el ruido de mis pasos en los adoquines húmedos.
De pronto y sin ninguna razón evidente, Alberto saltó y corrió decididamente hacia el fondo de un oscuro y sinuoso callejón. Sin pensarlo, fui tras él aterrado ante la idea de quedarme solo parado en medio de ese laberinto de calles.
Alberto era mucho más rápido que yo, pero cuando creí perderlo definitivamente, me vi ante una luz diferente y una puerta semi abierta. Algo se asoma, ¿es Alberto?.
La única manera de averiguarlo era entrando. No me dio miedo, al contrario. Este lugar parecía llamarme. Entré a una enorme biblioteca con piso de madera y enormes murallas llenas de viejas pinturas.
UAU, ¿qué lugar es este?
Allá va Alberto, pero se ve diferente
Expresionistas
Con estas ilustraciones busco canalizar una especie de obsesión que tengo con la estética del expresionismo en el cine, que se desarrolló en Alemania entre 1905 y 1935 aproximadamente.
Nunca en la historia del cine, la ilustración y el diseño han vuelto a ser tan relevantes en el resultado final de la obra cinematográfica, al punto de haberse convertido en un género propiamente tal que ha sido inspiración de cineastas modernos como Tim Burton.
El Gabinete del Dr. Caligari (Robert Wiene, 1920) es la película expresionista por excelencia y se ha transformado en un ícono de este movimiento artístico. De ella incluso se ha dicho que se la debemos al autor de los decorados, Hans Poelzig, mas que a su director.
Las retorcidas calles de la ciudad y las sombras que parecen querer atraparlo a uno son el reflejo de la locura del personaje principal. Imposible no querer internarse en esas calles de pesadilla o no sentirse intrigado por los juegos de luz y sombra de Nosferatu (Murnau, 1922) o por las oscuras calles del Berlin de pre guerra que atrapan al profesor Rath en El Angel Azul (Josef von Sternberg, 1930)
Otros cineastas que innovaron en esta corriente estética fueron Fritz Lang, con su saga del Dr. Mabuse y Paul Wegener con El Golem.
Aún hoy recuerdo las noches en casa de la abuela, cuando las sombras cobraban vida y su cama era el único lugar seguro en el mundo.
La casa estaba llena de gatos, nunca me gustó su mirada, parecían invitarme a seguirlos a algún sitio
Un día decidí seguirlo. De pronto entré en un laberinto de luces y sombras.
No podía volver, aquel lugar me llamaba a seguir caminando, con una fuerza desconocida.
Las calles se hacen cada vez más angostas y hay un silencio preocupante, solo oigo el eco de mis pasos.
Proyecto Bimbo
Una tarde en la casa de los cuadros con la abuela, es como abrir la puerta a un mundo de fantasía
En la cocina de la abuela había un mortero muy viejo.
Al abrir el baúl, muchas cosas pueden pasar. Puede haber dentro fetiches antiguos traídos de Babilonia, que al abrir la tapa salen y cantan viejísimas canciones en alguna lengua muerta.
Solo en el patio de la casa
A casa de la abuela
Los Helechos del patio viven en un ambiente húmedo y misterioso.
De chico siempre me cargó la playa. ¿Porqué no ir de vez en cuando a la montaña, por ejemplo, o al cine, o a un picnic en una verde pradera de algún campo o por último, a una laguna?. Porque estamos en Chile que no es más que una laaarga playa.
La puerta es de piedra y tiene una reja grande y negra muy pesada que se abre lento y con mucho ruido. La Mima nunca la abre sin antes mirar por una puertecita que hay en el medio de la puerta grande.
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